y que eres de madera seca que no tienes corazón.
Hay quien no entiende una mirada sin tener conversación,
pero con pocas palabras bastan para buen entendedor.
Todos tenemos un sueño con un principio y un final,
pero yo me doblo cuando quiero, no cuando quieren los demás.
Tengo de todo en la vida no le pienso pedir más,
soy feliz con lo que tengo después de tanto luchar.
Déjalos en manos de Dios que tienen bastante castigo,
la enfermedad de la envidia es su peor enemigo.
Les diste el corazón y lo tiraron al río
olvídalo que es mejor ya ves que es tiempo perdío.
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